domingo, 22 de marzo de 2020

NOVENA A SAN JUAN DE LA CRUZ. QUINTO DÍA



1. ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS

Clementísimo Dios y Señor nuestro infinito, que por vuestra inmensa piedad quisisteis que San Juan de la Cruz fuese desde niño inclinado a todo género de virtudes, y por su ejercicio alcanzase ser muy amado de Vos y de vuestra Santísima Madre, comunicándole muchas gracias y favores: Os suplicamos humildemente que por su intercesión y merecimientos nos concedáis pureza de alma y cuerpo, con las demás virtudes teologales y cardinales que este Santo glorioso practicó toda su vida, para que, imitándole en este ejercicio e inocencia de costumbres, merezcamos como Él ser amparados de Vos y de vuestra Madre Santísima en esta vida por gracia, y después gozaros para siempre en su compañía en la gloria. Amén.

2. ORACIÓN PARA EL QUINTO DÍA

Glorioso Santo y Padre mío San Juan de la Cruz, a quien por el gran poder que os concedió nuestro Señor sobre los demonios, y por los muchos que expelisteis de las almas y cuerpos, os llamaban el milagroso; os suplicamos humildemente que ejercitéis con nosotros esta misma insigne caridad y compasión, alcanzándonos de su Divina Majestad, que nos conceda victoria cumplida de cuantas asechanzas y sugestiones nos proponga el infernal enemigo, no sólo en la vida, sino mucho más en la hora de la muerte, para que viviendo y muriendo fortalecidos con esta celestial gracia, lleguemos a lograr el premio que Dios tiene preparado a los justos en su santísimo reino, y también alcancemos el favor que suplicamos, si nos conviene, en esta Novena. Amén.

3. TRES PADRENUESTRO, AVE MARÍA Y GLORIA 
(Aquellos que lo prefieran pueden rezar el Santo Rosario)

4. PETICIÓN DE LA GRACIA

A lo largo de los siglos los carolinenses siempre hemos vuelto nuestros ojos en caso de verdadera necesidad ante la venerada imagen de nuestro Santo Patrón. A Él hemos acudido implorando protección en las grandes calamidades y pandemias que a lo largo de su historia ha vivido nuestro pueblo con la confianza puesta en su eficaz intercesión como Sagrado Protector de La Carolina.

Por todo ello, cobijados en el amparo que nuestro Patrón San Juan de la Cruz nos dispensa, pidámosle la gracia que deseemos alcanzar de Dios nuestro Señor en esta Novena.


5. GOZOS A SAN JUAN DE LA CRUZ

Pues sois Padre generoso
Del reformado Carmelo,
dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

Apenas naciste, Juan,
cuando Jesús y María
te dan la mano a porfía
para ser su Capellán;
los dos de tu parte están
para hacerte venturoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

De inocencia revestido
en el primer Sacrificio,
de Capellán el oficio
hiciste bien, y cumplido;
por ser más agradecido
buscas siempre lo penoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

La cruz tomas por empresa
del reformado Carmelo,
y por subir más de vuelo
te descalzas con Teresa;
si esto a todos embelesa
a tí te hizo más dichoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

De la cumbre del Carmelo
compasivo al valle vas,
y a todo pobre le das
por sustento el pan del Cielo;
todos quedan con consuelo
de verte tan dadivoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

Los cojos y los quebrados,
los mancos y los tullidos,
los tristes más afligidos
quedan por ti consolados;
en partos muy revesados
socorres más generoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

Son de toda enfermedad
tus Reliquias medicina,
y universal oficina
de perenne sanidad;
a todos con brevedad
sanas siempre prodigioso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

Trabajos y oposición
en reformar padecéis,
pero todo lo vencéis
con paciencia y oración;
la mayor contradicción
sufrís blando y cariñoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

En las alas del amor
y espinas de penitencia
subís, Juan, a la eminencia
de insigne reformador;
en este divino ardor
seguiste a Elías celoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

De Jesús en el costado
tuviste, Juan, la morada,
no buscando gusto en nada
fuera de Jesús amado;
¡oh Querubín abrasado
De todos modos dichoso!
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

A Jesucristo imitaste
negándote a ti mismo,
queriendo ser uno mismo
en la Cruz, que tanto amaste;
en ella pues te quedaste
de más penas siempre ansioso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

Por tan crecidos favores
os llegó Cristo a ofrecer
Coronas al escoger;
mas tú eliges los mayores
desprecios y confusiones
por Jesucristo amoroso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

Siguiendo Juan este plan
en Cristo Juan se ha trocado,
y Cristo crucificado
vive transformado en Juan;
esta gracia, fue el imán,
que os hizo, Juan, portentoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

Mil veces afortunados
dicen, Juan, ser tus devotos,
pues logran por ti sus votos
en favores duplicados;
por eso experimentados
te aclaman el poderoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

6. ORACIÓN FINAL

Omnipotente Dios y Señor, que al bendito San Juan de la Cruz le concediste ser amante fervoroso de los trabajos, desprecios y cruz de vuestro Santísimo Hijo, y una abnegación perfecta de sus pasiones y apetitos: Concédenos Señor, por sus méritos y ruegos, que imitando aquí sus virtudes merezcamos en el Cielo ser compañeros de su Gloria por los siglos de los siglos. Amén.

7. ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO CON MOTIVO DEL CORONAVIRUS

Oh María, tú resplandeces siempre en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza.

Nosotros nos confiamos a ti, Salud de los enfermos, que bajo la cruz estuviste asociada al dolor de Jesús, manteniendo firme tu fe.

Tú, Salvación de todos los pueblos, sabes de qué tenemos necesidad y estamos seguros que proveerás, para que, como en Caná de Galilea, pueda volver la alegría y la fiesta después de este momento de prueba.

Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y a hacer lo que nos dirá Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha cargado nuestros dolores para conducirnos, a través de la cruz, a la alegría de la resurrección.

Bajo tu protección buscamos refugio, Santa Madre de Dios. No desprecies nuestras súplicas que estamos en la prueba y libéranos de todo pecado, oh Virgen gloriosa y bendita.





sábado, 21 de marzo de 2020

NOVENA A SAN JUAN DE LA CRUZ. CUARTO DÍA



1. ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS

Clementísimo Dios y Señor nuestro infinito, que por vuestra inmensa piedad quisisteis que San Juan de la Cruz fuese desde niño inclinado a todo género de virtudes, y por su ejercicio alcanzase ser muy amado de Vos y de vuestra Santísima Madre, comunicándole muchas gracias y favores: Os suplicamos humildemente que por su intercesión y merecimientos nos concedáis pureza de alma y cuerpo, con las demás virtudes teologales y cardinales que este Santo glorioso practicó toda su vida, para que, imitándole en este ejercicio e inocencia de costumbres, merezcamos como Él ser amparados de Vos y de vuestra Madre Santísima en esta vida por gracia, y después gozaros para siempre en su compañía en la gloria. Amén.

2. ORACIÓN PARA EL CUARTO DÍA

Oh Padre mío amantísimo San Juan de la Cruz, espejo de paciencia y fortaleza, que para gloria de Dios y por el bien de tu reforma sufriste innumerables trabajos y penalidades, gloriándote como otro Pablo en los oprobios y contradicciones; Te suplicamos, Santo nuestro, nos alcances de nuestro Señor que suframos con paciencia e igualdad de ánimo todo lo que nos fuere adverso, para que padeciendo y amando por la gloria de nuestro Señor, se purifiquen nuestras almas de la escoria de sus culpas y se adelanten en las virtudes, con cuyo ejercicio merezcamos alcanzar el premio prometido a los que padecen por Dios y su gloria con fortaleza, y también consigamos, si nos conviene, la gracia que pedimos en esta Novena. Amén.

3. TRES PADRENUESTRO, AVE MARÍA Y GLORIA
(Aquellos que lo prefieran pueden rezar el Santo Rosario)


4. PETICIÓN DE LA GRACIA

A lo largo de los siglos los carolinenses siempre hemos vuelto nuestros ojos en caso de verdadera necesidad ante la venerada imagen de nuestro Santo Patrón. A Él hemos acudido implorando protección en las grandes calamidades y pandemias que a lo largo de su historia ha vivido nuestro pueblo con la confianza puesta en su eficaz intercesión como Sagrado Protector de La Carolina.

Por todo ello, cobijados en el amparo que nuestro Patrón San Juan de la Cruz nos dispensa, pidámosle la gracia que deseemos alcanzar de Dios nuestro Señor en esta Novena.

5. GOZOS A SAN JUAN DE LA CRUZ

Pues sois Juan sagrado atlante,
del Reformado Carmelo,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Fue tanto el susto que dio,
tu gran virtud al infierno,
que aun siendo niño muy tierno,
un dragón te persiguió,
su ruina en la cruz halló,
con que saliste triunfante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

La gran Reina Celestial,
de las aguas te sacó,
y a tu peligro acudió,
con afecto maternal,
correspondiste puntual,
con devoción vigilante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Luego te llamó al Carmelo,
y a su impulso soberano,
con aliento más que humano,
al mundo diste libelo,
fue tu santidad modelo,
al más robusto gigante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

En gracia te confirmó,
Dios en la primera Misa,
Teresa fue profetisa,
pues siempre Santo te halló,
viento en popa te llevó,
cual divino navegante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Tanto en amor te abrasabas,
que el penar era tu gloria,
pues con solo su memoria,
extático te quedabas,
por desprecios anhelabas,
con fervor siempre constante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Por la senda de la nada,
tan veloz corriste el vuelo,
que Ángel con carne en el suelo,
fuiste admiración sagrada,
tu negación fue admirada,
de la Iglesia Militante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Los demonios se aterraban,
a tu vista poderosa,
con admiración pasmosa,
gran Basilio te aclamaban,
tus obras te acreditaban,
de solo y sin semejante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Místico Doctor te aclama,
la pluma más erudita,
y segundo Areopagita,
de todo el mundo la fama,
con tu enseñanza se inflama,
el más tibio principiante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

A los ciegos ilumina,
con su luz tu noche oscura,
por la senda más segura,
de la Fe los encamina,
no fue tuya tu doctrina,
si del Ave más flamante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Por consuelo a tus trabajos,
padecer más elegiste,
tu corona la pusiste,
en los desprecios más bajos,
echaste por los atajos,
como diestro caminante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Remedio todo doliente,
halla en ti a su enfermedad,
huye la necesidad,
con tu protección clemente,
no hay quién pida con fe ardiente,
que tus victorias no cante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

El parto más peligroso
con tu nombre es muy feliz,
cesa el mal, y su raíz,
con tu asilo generoso,
para todos es pasmoso,
tu patrocinio abundante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

La hora entendiste, y el día,
de tu tránsito dichoso,
todo llagado, y penoso,
tu espíritu complacía,
de entre tus llagas salía,
un néctar de olor fragante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Un globo de luz divina,
para morir te cercó,
sin duda Cristo bajó,
de su esfera cristalina,
con gloria tan peregrina,
volaste al Cielo triunfante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Tu transformación tal fue,
con este Dueño divino,
que su rostro peregrino,
en tus reliquias se ve,
espejos son de tu Fe,
cual finísimo diamante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

6. ORACIÓN FINAL

Omnipotente Dios y Señor, que al bendito San Juan de la Cruz le concediste ser amante fervoroso de los trabajos, desprecios y cruz de vuestro Santísimo Hijo, y una abnegación perfecta de sus pasiones y apetitos: Concédenos Señor, por sus méritos y ruegos, que imitando aquí sus virtudes merezcamos en el Cielo ser compañeros de su Gloria por los siglos de los siglos. Amén.

7. ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO CON MOTIVO DEL CORONAVIRUS

Oh María, tú resplandeces siempre en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza.

Nosotros nos confiamos a ti, Salud de los enfermos, que bajo la cruz estuviste asociada al dolor de Jesús, manteniendo firme tu fe.

Tú, Salvación de todos los pueblos, sabes de qué tenemos necesidad y estamos seguros que proveerás, para que, como en Caná de Galilea, pueda volver la alegría y la fiesta después de este momento de prueba.

Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y a hacer lo que nos dirá Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha cargado nuestros dolores para conducirnos, a través de la cruz, a la alegría de la resurrección.

Bajo tu protección buscamos refugio, Santa Madre de Dios. No desprecies nuestras súplicas que estamos en la prueba y libéranos de todo pecado, oh Virgen gloriosa y bendita.


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viernes, 20 de marzo de 2020

NOVENA A SAN JUAN DE LA CRUZ. TERCER DÍA.



1. ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS

Clementísimo Dios y Señor nuestro infinito, que por vuestra inmensa piedad quisisteis que San Juan de la Cruz fuese desde niño inclinado a todo género de virtudes, y por su ejercicio alcanzase ser muy amado de Vos y de vuestra Santísima Madre, comunicándole muchas gracias y favores: Os suplicamos humildemente que por su intercesión y merecimientos nos concedáis pureza de alma y cuerpo, con las demás virtudes teologales y cardinales que este Santo glorioso practicó toda su vida, para que, imitándole en este ejercicio e inocencia de costumbres, merezcamos como Él ser amparados de Vos y de vuestra Madre Santísima en esta vida por gracia, y después gozaros para siempre en su compañía en la gloria. Amén.


2. ORACIÓN PARA EL TERCER DÍA

Amantísimo Padre mío San Juan de la Cruz, que por tu continua oración mereciste renombre de Doctor extático, y luz especialísima para gobernar las almas y adelantarlas en la virtud; Te suplicamos humildemente que como Padre y Director iluminado alumbres la nuestra con las luces de tu celestial doctrina, y las inclines al ejercicio santo de la oración, con el cual, despegadas de todo lo terreno, lleguen a amar a solo Dios y a todas las cosas del Cielo, y así alcancemos de su Majestad perseverancia en el bien obrar, y también si nos conviene la gracia que le pedimos en esta Novena. Amén.

3. TRES PADRENUESTRO, AVE MARÍA Y GLORIA 
(Aquellos que lo prefieran pueden rezar el Santo Rosario)

4. PETICIÓN DE LA GRACIA

A lo largo de los siglos los carolinenses siempre hemos vuelto nuestros ojos en caso de verdadera necesidad ante la venerada imagen de nuestro Santo Patrón. A Él hemos acudido implorando protección en las grandes calamidades y pandemias que a lo largo de su historia ha vivido nuestro pueblo con la confianza puesta en su eficaz intercesión como Sagrado Protector de La Carolina.

Por todo ello, cobijados en el amparo que nuestro Patrón San Juan de la Cruz nos dispensa, pidámosle la gracia que deseemos alcanzar de Dios nuestro Señor en esta Novena.

5. GOZOS A SAN JUAN DE LA CRUZ

Pues sois Padre generoso
Del reformado Carmelo,
dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

Apenas naciste, Juan,
cuando Jesús y María
te dan la mano a porfía
para ser su Capellán;
los dos de tu parte están
para hacerte venturoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

De inocencia revestido
en el primer Sacrificio,
de Capellán el oficio
hiciste bien, y cumplido;
por ser más agradecido
buscas siempre lo penoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

La cruz tomas por empresa
del reformado Carmelo,
y por subir más de vuelo
te descalzas con Teresa;
si esto a todos embelesa
a tí te hizo más dichoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

De la cumbre del Carmelo
compasivo al valle vas,
y a todo pobre le das
por sustento el pan del Cielo;
todos quedan con consuelo
de verte tan dadivoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

Los cojos y los quebrados,
los mancos y los tullidos,
los tristes más afligidos
quedan por ti consolados;
en partos muy revesados
socorres más generoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

Son de toda enfermedad
tus Reliquias medicina,
y universal oficina
de perenne sanidad;
a todos con brevedad
sanas siempre prodigioso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

Trabajos y oposición
en reformar padecéis,
pero todo lo vencéis
con paciencia y oración;
la mayor contradicción
sufrís blando y cariñoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

En las alas del amor
y espinas de penitencia
subís, Juan, a la eminencia
de insigne reformador;
en este divino ardor
seguiste a Elías celoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

De Jesús en el costado
tuviste, Juan, la morada,
no buscando gusto en nada
fuera de Jesús amado;
¡oh Querubín abrasado
De todos modos dichoso!
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

A Jesucristo imitaste
negándote a ti mismo,
queriendo ser uno mismo
en la Cruz, que tanto amaste;
en ella pues te quedaste
de más penas siempre ansioso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

Por tan crecidos favores
os llegó Cristo a ofrecer
Coronas al escoger;
mas tú eliges los mayores
desprecios y confusiones
por Jesucristo amoroso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

Siguiendo Juan este plan
en Cristo Juan se ha trocado,
y Cristo crucificado
vive transformado en Juan;
esta gracia, fue el imán,
que os hizo, Juan, portentoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

Mil veces afortunados
dicen, Juan, ser tus devotos,
pues logran por ti sus votos
en favores duplicados;
por eso experimentados
te aclaman el poderoso.
Dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.


6. ORACIÓN FINAL

Omnipotente Dios y Señor, que al bendito San Juan de la Cruz le concediste ser amante fervoroso de los trabajos, desprecios y cruz de vuestro Santísimo Hijo, y una abnegación perfecta de sus pasiones y apetitos: Concédenos Señor, por sus méritos y ruegos, que imitando aquí sus virtudes merezcamos en el Cielo ser compañeros de su Gloria por los siglos de los siglos. Amén.

7. ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO CON MOTIVO DEL CORONAVIRUS

Oh María, tú resplandeces siempre en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza.

Nosotros nos confiamos a ti, Salud de los enfermos, que bajo la cruz estuviste asociada al dolor de Jesús, manteniendo firme tu fe.

Tú, Salvación de todos los pueblos, sabes de qué tenemos necesidad y estamos seguros que proveerás, para que, como en Caná de Galilea, pueda volver la alegría y la fiesta después de este momento de prueba.

Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y a hacer lo que nos dirá Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha cargado nuestros dolores para conducirnos, a través de la cruz, a la alegría de la resurrección.

Bajo tu protección buscamos refugio, Santa Madre de Dios. No desprecies nuestras súplicas que estamos en la prueba y libéranos de todo pecado, oh Virgen gloriosa y bendita.

jueves, 19 de marzo de 2020

NOVENA A SAN JUAN DE LA CRUZ. SEGUNDO DÍA



1. ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS

Clementísimo Dios y Señor nuestro infinito, que por vuestra inmensa piedad quisisteis que San Juan de la Cruz fuese desde niño inclinado a todo género de virtudes, y por su ejercicio alcanzase ser muy amado de Vos y de vuestra Santísima Madre, comunicándole muchas gracias y favores: Os suplicamos humildemente que por su intercesión y merecimientos nos concedáis pureza de alma y cuerpo, con las demás virtudes teologales y cardinales que este Santo glorioso practicó toda su vida, para que, imitándole en este ejercicio e inocencia de costumbres, merezcamos como Él ser amparados de Vos y de vuestra Madre Santísima en esta vida por gracia, y después gozaros para siempre en su compañía en la gloria. Amén.


2. ORACIÓN PARA EL SEGUNDO DÍA
Glorioso Santo y Padre mío San Juan de la Cruz, que siendo inocente en la vida, aún de pocos años, crucificaste tu cuerpo con muchos rigores y penitencias por asemejarte en lo posible al que por nuestro amor padeció en la Cruz; te suplicamos intercedas con nuestro Señor Jesucristo para que nos dé afición a la penitencia, con la que satisfacer nuestras muchas culpas, y gracia de padecer por su amor los trabajos y dolores que nos enviare, para que satisfaciendo las innumerables ofensas que le tenemos hechas, y purificada nuestra alma con tan saludable ejercicio, merezcamos llegar a gozarle por siempre en tu compañía en la Gloria, y también alcancemos lo que pedimos, si nos conviene, en esta Novena. Amén.


3. TRES PADRENUESTRO, AVE MARÍA Y GLORIA
(Aquellos que lo prefieran pueden rezar el Santo Rosario)


4. PETICIÓN DE LA GRACIA

A lo largo de los siglos los carolinenses siempre hemos vuelto nuestros ojos en caso de verdadera necesidad ante la venerada imagen de nuestro Santo Patrón. A Él hemos acudido implorando protección en las grandes calamidades y pandemias que a lo largo de su historia ha vivido nuestro pueblo con la confianza puesta en su eficaz intercesión como Sagrado Protector de La Carolina.

Por todo ello, cobijados en el amparo que nuestro Patrón San Juan de la Cruz nos dispensa, pidámosle la gracia que deseemos alcanzar de Dios nuestro Señor en esta Novena.



5. GOZOS A SAN JUAN DE LA CRUZ


Pues sois Juan sagrado atlante,
del Reformado Carmelo,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Fue tanto el susto que dio,
tu gran virtud al infierno,
que aun siendo niño muy tierno,
un dragón te persiguió,
su ruina en la cruz halló,
con que saliste triunfante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

La gran Reina Celestial,
de las aguas te sacó,
y a tu peligro acudió,
con afecto maternal,
correspondiste puntual,
con devoción vigilante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Luego te llamó al Carmelo,
y a su impulso soberano,
con aliento más que humano,
al mundo diste libelo,
fue tu santidad modelo,
al más robusto gigante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

En gracia te confirmó,
Dios en la primera Misa,
Teresa fue profetisa,
pues siempre Santo te halló,
viento en popa te llevó,
cual divino navegante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Tanto en amor te abrasabas,
que el penar era tu gloria,
pues con solo su memoria,
extático te quedabas,
por desprecios anhelabas,
con fervor siempre constante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Por la senda de la nada,
tan veloz corriste el vuelo,
que Ángel con carne en el suelo,
fuiste admiración sagrada,
tu negación fue admirada,
de la Iglesia Militante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Los demonios se aterraban,
a tu vista poderosa,
con admiración pasmosa,
gran Basilio te aclamaban,
tus obras te acreditaban,
de solo y sin semejante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Místico Doctor te aclama,
la pluma más erudita,
y segundo Areopagita,
de todo el mundo la fama,
con tu enseñanza se inflama,
el más tibio principiante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

A los ciegos ilumina,
con su luz tu noche oscura,
por la senda más segura,
de la Fe los encamina,
no fue tuya tu doctrina,
si del Ave más flamante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Por consuelo a tus trabajos,
padecer más elegiste,
tu corona la pusiste,
en los desprecios más bajos,
echaste por los atajos,
como diestro caminante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Remedio todo doliente,
halla en ti a su enfermedad,
huye la necesidad,
con tu protección clemente,
no hay quién pida con fe ardiente,
que tus victorias no cante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

El parto más peligroso
con tu nombre es muy feliz,
cesa el mal, y su raíz,
con tu asilo generoso,
para todos es pasmoso,
tu patrocinio abundante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

La hora entendiste, y el día,
de tu tránsito dichoso,
todo llagado, y penoso,
tu espíritu complacía,
de entre tus llagas salía,
un néctar de olor fragante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Un globo de luz divina,
para morir te cercó,
sin duda Cristo bajó,
de su esfera cristalina,
con gloria tan peregrina,
volaste al Cielo triunfante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

Tu transformación tal fue,
con este Dueño divino,
que su rostro peregrino,
en tus reliquias se ve,
espejos son de tu Fe,
cual finísimo diamante,
sednos en la Cruz consuelo,
de la Cruz divino amante.

6. ORACIÓN FINAL


Omnipotente Dios y Señor, que al bendito San Juan de la Cruz le concediste ser amante fervoroso de los trabajos, desprecios y cruz de vuestro Santísimo Hijo, y una abnegación perfecta de sus pasiones y apetitos: Concédenos Señor, por sus méritos y ruegos, que imitando aquí sus virtudes merezcamos en el Cielo ser compañeros de su Gloria por los siglos de los siglos. Amén.


7. ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO CON MOTIVO DEL CORONAVIRUS

Oh María, tú resplandeces siempre en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza.

Nosotros nos confiamos a ti, Salud de los enfermos, que bajo la cruz estuviste asociada al dolor de Jesús, manteniendo firme tu fe.

Tú, Salvación de todos los pueblos, sabes de qué tenemos necesidad y estamos seguros que proveerás, para que, como en Caná de Galilea, pueda volver la alegría y la fiesta después de este momento de prueba.

Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y a hacer lo que nos dirá Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha cargado nuestros dolores para conducirnos, a través de la cruz, a la alegría de la resurrección.

Bajo tu protección buscamos refugio, Santa Madre de Dios. No desprecies nuestras súplicas que estamos en la prueba y libéranos de todo pecado, oh Virgen gloriosa y bendita.

miércoles, 18 de marzo de 2020

NOVENA A SAN JUAN DE LA CRUZ. PRIMER DÍA



1. ORACIÓN PREPARATORIA PARA TODOS LOS DÍAS

Clementísimo Dios y Señor nuestro infinito, que por vuestra inmensa piedad quisisteis que San Juan de la Cruz fuese desde niño inclinado a todo género de virtudes, y por su ejercicio alcanzase ser muy amado de Vos y de vuestra Santísima Madre, comunicándole muchas gracias y favores: Os suplicamos humildemente que por su intercesión y merecimientos nos concedáis pureza de alma y cuerpo, con las demás virtudes teologales y cardinales que este Santo glorioso practicó toda su vida, para que, imitándole en este ejercicio e inocencia de costumbres, merezcamos como Él ser amparados de Vos y de vuestra Madre Santísima en esta vida por gracia, y después gozaros para siempre en su compañía en la gloria. Amén.


2. ORACIÓN PARA EL PRIMER DÍA

Glorioso Padre San Juan de la Cruz, que desde vuestra infancia fuiste tierno amante de María Santísima y de la cruz de su Santísimo Hijo, mereciendo con su amor ser protector singular de las almas afligidas y desconsoladas; te suplicamos interpongas tu ruego con Madre e Hijo, para que concedan fe viva, esperanza cierta, caridad ferviente y amor tierno a la cruz de nuestro Señor, con cuyo ejercicio vivamos y muramos amparados siempre de su gracia, y también consigamos, si nos conviene, lo que pedimos en esta Novena. Amén.


3. TRES PADRENUESTRO, AVE MARÍA Y GLORIA 
(Aquellos que lo prefieran pueden rezar el Santo Rosario)


4. PETICIÓN DE LA GRACIA

A lo largo de los siglos los carolinenses siempre hemos vuelto nuestros ojos en caso de verdadera necesidad ante la venerada imagen de nuestro Santo Patrón. A Él hemos acudido implorando protección en las grandes calamidades y pandemias que a lo largo de su historia ha vivido nuestro pueblo con la confianza puesta en su eficaz intercesión como Sagrado Protector de La Carolina.

Por todo ello, cobijados en el amparo que nuestro Patrón San Juan de la Cruz nos dispensa, pidámosle la gracia que deseemos alcanzar de Dios nuestro Señor en esta Novena.


5. GOZOS A SAN JUAN DE LA CRUZ

Pues sois Padre generoso
Del reformado Carmelo,
dadnos favor y consuelo,
San Juan de la Cruz glorioso.

Apenas naciste, Juan,
cuando Jesús y María
te dan la mano a porfía
para ser su Capellán;
los dos de tu parte están
para hacerte venturoso.
Dadnos, &c.

De inocencia revestido
en el primer Sacrificio,
de Capellán el oficio
hiciste bien, y cumplido;
por ser más agradecido
buscas siempre lo penoso.
Dadnos, &c.

La cruz tomas por empresa
del reformado Carmelo,
y por subir más de vuelo
te descalzas con Teresa;
si esto a todos embelesa
a tí te hizo más dichoso.
Dadnos, &c.

De la cumbre del Carmelo
compasivo al valle vas,
y a todo pobre le das
por sustento el pan del Cielo;
todos quedan con consuelo
de verte tan dadivoso.
Dadnos, &c.

Los cojos y los quebrados,
los mancos y los tullidos,
los tristes más afligidos
quedan por ti consolados;
en partos muy revesados
socorres más generoso.
Dadnos, &c.

Son de toda enfermedad
tus Reliquias medicina,
y universal oficina
de perenne sanidad;
a todos con brevedad
sanas siempre prodigioso.
Dadnos, &c.

Trabajos y oposición
en reformar padecéis,
pero todo lo vencéis
con paciencia y oración;
la mayor contradicción
sufrís blando y cariñoso.
Dadnos, &c.

En las alas del amor
y espinas de penitencia
subís, Juan, a la eminencia
de insigne reformador;
en este divino ardor
seguiste a Elías celoso.
Dadnos, &c.

De Jesús en el costado
tuviste, Juan, la morada,
no buscando gusto en nada
fuera de Jesús amado;
¡oh Querubín abrasado
De todos modos dichoso!
Dadnos, &c.

A Jesucristo imitaste
negándote a ti mismo,
queriendo ser uno mismo
en la Cruz, que tanto amaste;
en ella pues te quedaste
de más penas siempre ansioso.
Dadnos, &c.

Por tan crecidos favores
os llegó Cristo a ofrecer
Coronas al escoger;
mas tú eliges los mayores
desprecios y confusiones
por Jesucristo amoroso.
Dadnos, &c.

Siguiendo Juan este plan
en Cristo Juan se ha trocado,
y Cristo crucificado
vive transformado en Juan;
esta gracia, fue el imán,
que os hizo, Juan, portentoso.
Dadnos, &c.

Mil veces afortunados
dicen, Juan, ser tus devotos,
pues logran por ti sus votos
en favores duplicados;
por eso experimentados
te aclaman el poderoso.
Dadnos, &c.


6. ORACIÓN FINAL

Omnipotente Dios y Señor, que al bendito San Juan de la Cruz le concediste ser amante fervoroso de los trabajos, desprecios y cruz de vuestro Santísimo Hijo, y una abnegación perfecta de sus pasiones y apetitos: Concédenos Señor, por sus méritos y ruegos, que imitando aquí sus virtudes merezcamos en el Cielo ser compañeros de su Gloria por los siglos de los siglos. Amén.


7. ORACIÓN DEL PAPA FRANCISCO

Oh María, tú resplandeces siempre en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza.

Nosotros nos confiamos a ti, Salud de los enfermos, que bajo la cruz estuviste asociada al dolor de Jesús, manteniendo firme tu fe.

Tú, Salvación de todos los pueblos, sabes de qué tenemos necesidad y estamos seguros que proveerás, para que, como en Caná de Galilea, pueda volver la alegría y la fiesta después de este momento de prueba.

Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y a hacer lo que nos dirá Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha cargado nuestros dolores para conducirnos, a través de la cruz, a la alegría de la resurrección.

Bajo tu protección buscamos refugio, Santa Madre de Dios. No desprecies nuestras súplicas que estamos en la prueba y libéranos de todo pecado, oh Virgen gloriosa y bendita.


martes, 17 de marzo de 2020

Novena a San Juan de la Cruz Extraordinaria

Foto: Jose Antonio Palomares



COMUNICADO OFICIAL

Ante la petición de numerosos devotos, esta Hermandad ha acordado celebrar a partir de mañana día 18 de marzo, de forma extraordinaria, la Novena a San Juan de la Cruz en rogativa para impetrar del Altísimo el pronto fin de esta Pandemia y la protección a esta ciudad. Para ello, todos los días iremos subiendo las oraciones a nuestro blog, enlazándolo a nuestras redes sociales para todo aquellos que, desde sus casas, deseen unirse en este acto de oración hacia nuestro Santo Patrón San Juan de la Cruz, sagrado Protector de La Carolina.

Hacemos también una petición a nuestros hermanos, y devotos en general, a que coloquen en sus balcones las colgaduras de nuestro Santo Patrón, como signo del amparo que rogamos al Santo Protector de los carolinenses.

¡¡¡VIVA SAN JUAN DE LA CRUZ!!!